PAUTAS DE HIGIENE VOCAL

 

La mayoría de las disfonías tienen su comienzo o mantenimiento en el tiempo en la utilización abusiva de la voz en situaciones inadecuadas. Estos consejos van encaminados a evitar la irritación y desgaste de los repliegues vocales. Una buena técnica vocal debe considerar una correcta postura, una respiración costodiafragmática  y una coordinación fonorespiratoria realizada con el mínimo esfuerzo.

 

 

  • No chillar, gritar o aclamar porque producen irritación laríngea.
  • No realizar vocalizaciones forzadas
  • No hablar mientras lleve peso en las manos.
  • No hablar excesivamente, repose frecuentemente la voz.
  • No aclarar la garganta excesivamente y no caer en el vicio del carraspeo.
  • Eliminar los focos de infección en vías aéreas y no prolongar el uso de la voz cuando éstos estén instaurados.
  • Beba agua abundantemente, 2 litros
  • No se exponga ambientes cargados de humo, polvo o gases.
  • Utilice prendas que no le queden muy apretadas.
  • No cante de momento hasta que mejore su estado de voz.
  • No hable mientras tenga ruido a su alrededor.
  • No proporcione a su garganta cambios bruscos de temperatura.
  • No tome irritantes laríngeos tales como tabaco, alcohol, menta,… mantienen su alteración vocal.
  • Intentar no respirar por la boca.
  • Evitar tensar el cuello al hacer gimnasia, sobre todo con ejercicios abdominales.
  • Evitar tensar los músculos de la cara, cuello, hombros y garganta
  • Descanse adecuadamente, intente eliminar el estrés diario dejando momentos para la relajación.
  • Mantenga un ritmo de sueño regular y estable.
  • Limite el uso de la voz, realice descansos frecuentemente.
  • Eludir hablar en un estado emocional intenso (miedo, estrés, ansiedad etc.)
  • Mantener humidificada la mucosa laríngea (respiración nasal y aerosoles).
  • No agote todo el aire cuando vaya a hablar. Modere la velocidad.
  • No imite sonidos especiales que alteren la tensión laringea.
  • Mantenga la laringe relajada cuando vaya a hablar.