CAMBIOS EN EL ENVEJECIMIENTO NORMAL

– De forma generalizada y con al edad se va produciendo una ralentización cognitiva general (Salthouse, 1992),

– Se producen reducciones en la capacidad de la memoria operativa (Light, 1991),

–  Muestran déficits en los procesos inhibitorios (Hasher & Zacks, 1988) y de procesamiento sintáctico y léxico (Kemper y Hummert, 1997)

CAMBIOS EN LA PRODUCCIÓN DE MENSAJES EN EL ENVEJECIMIENTO

Las habilidades de comunicación aumentan con la edad a pesar de que  la estructura narrativa  que presentan es diferente. Las personas mayores son preferidas cuando cuentan historias,  utilizan un  estilo más memorable y suele ser más valorado positivamente que cuando se compara con las historias  de  narradores jóvenes. Estudios de comunicación referencial con participantes de diferentes edades no han conseguido evidenciar unos cambios claros en la producción de mensajes, sin embargo, los mayores no añaden más lenguaje (ej. Dando instrucciones con un mapa) comparado con los más jóvenes; y por otro lado, se ha encontrado que los jóvenes simplifican el estilo verbal cuando hablan con ellos pero no ocurre al revés  ni cuando hablaban entre mayores. Es decir, entre mayores hablan de forma natural pero los jóvenes adaptan y simplifican el lenguaje cuando hablan  a los mayores.

HABLA PARA MAYORES (ELDERSPEAK)

El habla para Mayores o Elderspeak es una acomodación del estilo de habla hacia los mayores por la creencia de que los mayores van a tener más dificultades de comprensión. Se asume que “el habla para mayores” posee estos rasgos porque mejora o facilita la comunicación con estos interlocutores. Está considerado actualmente dentro del concepto de Edadismo (ingles: Ageism): es la estereotipificación y discriminación  contra personas o colectivos por motivo de edad.

La teoría de acomodación del habla descrita por Howard Giles, (1970) propone que las personas modifican su forma de hablar en respuesta de las evaluaciones que hacen de su interlocutor y que están basadas muchas veces en estereotipos negativos.La forma de hablar que uno usa en la comunicación da muestra de la evaluación que hace sobre la competencia del otro y su estatus social y funcional. Por ello el habla puede tomarse como un marcador de la actitud de un hablante con respecto a otro.

Es muy frecuente en el ambiente socio sanitario que los trabajadores  acomoden y utilicen una comunicación exagerada  cuando hablan con los mayores utilizando:

Alteraciones en la paralingüística (ritmo, tono, volumen, prosodia exagerada).

Modificación en las estructuras gramaticales (simplicación de la longitud y complejidad de las frases).

Uso de vocabulario limitado y simple.

Uso de repeticiones y clarificaciones no requeridas.

Utilización de pronombres colectivos para referirse a un solo individuo.

Uso de diminutivos (inapropiadamente íntimos) o tuteos sin permiso “cielo, bonito, encanto, cariño..”

Ninguneo

Uso de preguntas que encierran en sí misma la respuesta. en cierto sentido similar al usado con los niños pequeños (babytalk)

 

 

Consecuencias del habla para mayores o Elderspeak:

Los mensajes pueden afectar al autoconcepto y a la autoeficacia.

Refuerza la dependencia y genera aislamiento y depresión.

Crea un ciclo de retroalimentación negativa de las personas mayores ocasionando: declive del estado físico, cognitivo y funcional, retraimiento, baja autoestima y conductas de dependencia de “anciano frágil”.

Disminuye la comprensión de lo que se dice al ser más confusa.

Kemper y Harden (1999) confirmaron que las personas mayores tenían una percepción negativa respecto al elderspeak y al realizar tareas bajo un habla para mayores y otra con un lenguaje normal para adultos éstos últimos realizaron mejor la tarea.

Williams, Kemper y Hummert (2003)

Estudio para reducir el elderspeak, investigó la eficacia de un programa de comunicación – entrenamiento breve en reducir el uso del discurso condescendiente por auxiliares de enfermería titulados durante sus interacciones diarias con residentes. Las grabaciones de las interacciones de las auxiliares -residentes fueron analizadas para comparar los comportamientos de comunicación antes y después del entrenamiento. En cuanto que la forma de hablar cambió :

Mejoró la comunicación

Mejoraron los niveles cognitivos y funcionales de los residentes

Mayor satisfacción y mayores niveles de bienestar.

Pacientes con demencia y elderspeak: La resistencia al cuidado, ausencia de cooperación, oposicionismo o rebeldía ocurría en el aseo personal. La probabilidad de que se produzca una conducta de oposición aumenta si se utilizaba un patrón de habla para mayores.). El tono emocional de los mensajes influye en la cooperación o resistencia al cuidado ( Williams, k. et al (2009, 2011):

Utilizar un tono serio controlador se relaciona con un incremento de la resistencia al cuidado.

Reducir las palabras excesivamente cariñosas, inapropiadas y eliminando el pronombre “nosotros” en sus conversaciones mejoraba la resistencia al cuidado.

Un tono más afectivo y con respeto  disminuyó la resistencia al cuidado.

Hace falta más investigación en cuanto al entrenamiento del personal utilizando diferentes tonos controladores para ver si afecta o beneficia.

En conclusión

Aunque la tendencia es a pensar que el elderspeak o habla para mayores fomenta la comunicación de forma más eficaz y demuestra mayor afecto lo cierto es que la investigación evidencia que no es así.

Los entornos sociosanitarios deben modificar su forma de hablar a las personas mayores, utilizar un lenguaje adulto y brindar la posibilidad de expresar opinión y preferencias de esta manera mejorará la manera de autopercibirse. Implicaciones para los tratamientos de logopedia.

¿Qué estrategias de comunicación efectiva se pueden utilizar con los mayores?

Verbal: llamar por su nombre al mayor, parafrasear, dar feedback sobre los sentimientos del mayor, pedir más información, modificar el vocabulario solo si se necesita, usar frases cortas y preguntas cerradas

No verbal: mantener el contacto ocular, usar un volumen apropiado, postura adecuada, tener paciencia, asegurar un ambiente tranquilo sin distracciones, aproximarse al mayor de frente, hablar antes de tocarle.