TRABAJO DE LA PERCEPCIÓN AUDITIVA

 Primera fase: DETECCIÓN.

La etapa de detección consiste en entrenar al paciente en detectar la presencia o ausencia de sonido  y abarcará desde sonidos del medio ambiente hasta la voz hablada. Esta fase en los pacientes postlocutivos suele ser muy rápida y generalmente al llegar a terapia ya tienen un cierto bagaje en detección de sonidos. Por este motivo y para completar podemos incluir  ejercicios de detección de sonidos que se den naturalmente en el contexto de trabajo y su misión será indicarnos la presencia de un sonido que se dé mientras trabajamos aunque no entienda cual es. De este modo, podemos pedirle que emita respuestas ante:

  • Sonidos del ambiente donde nos encontramos (pasos, puerta, teléfono, sirenas, coches…)
  • Sonidos producidos por el propio cuerpo (voz, estornudos, tos…)
  • Ampliación a sonidos ambientales.
  • Ante sonidos musicales, palabras etc…

 

La etapa de detección es muy sencilla y puede estar incluida en las siguientes fases pues para poder discriminar hace falta haber detectado previamente el sonido. La detección del sonido en pacientes postlocutivos carece de estereolocalización pero si tiene audífono se puede realizar un trabajo de detección intentando saber de dónde ha provenido la fuente sonora.

 

Segunda fase: DISCRIMINACIÓN

La fase de discriminación consiste en diferenciar si dos sonidos son iguales o diferentes. Se comienza por un contraste entre palabras muy grande y progresivamente se va reduciendo el contraste hasta llegar a pares mínimos en los que el contraste es solo de un fonema. Utilizaremos cuatro modalidades progresivamente de fácil a difícil para que el paciente pueda ir superándose en cada sesión de entrenamiento.  Estas  modalidades son con implante, audífono y lectura labial, implante y lectura labial, implante y apoyo visual y solamente implante.

Pediremos al paciente respuestas de discriminación entre dos sonidos:

  • Sonidos largos-cortos (duración)
  • Golpes de voz en palabras largas-cortas.
  • Entre frases largas y cortas.
  • Entre sonidos suaves y fuertes (intensidad)
  • Entre sonidos agudos y graves (tono)
  • Entre sonidos vocálicos.

 

Tercera fase: IDENTIFICACIÓN

En la fase de identificación se entrena al paciente en señalar cuando se produce una palabra, frase etc… en un todo. De esta manera podemos trabajar con el paciente las siguientes actividades.

  • Identificación de palabras en frases
  • Completar frases en palabras escritas
  • Identificar números, series cerradas
  • Identificar frases de igual duración y contrastadas fonéticamente
  • Identificar palabras de diferente número de sílabas
  • Reconocer palabras en frases clave
  • Realizar crucigramas, sopa de letras, juegos
  • Completar frases

 

Cuarta fase: RECONOCIMIENTO

En la fase de reconocimiento el paciente debe reconocer las palabras con apoyo contextual o campo cerrado. El acceso a la información proporcionando claves ayuda mucho en el reconocimiento de palabras. Se plantean en esta fase las siguientes actividades:

  • Reconocer frases con clave
  • Repetir frases cotidianas sin apoyo alguno
  • Contar una secuencia cotidiana. Preguntar sin apoyo gráfico
  • Formular oraciones con una palabra determinada
  • Órdenes de búsqueda
  • Preguntar sobre un tema

 

Quinta fase: COMPRENSIÓN

Al nivel de comprensión  se llega con la integración de las fases anteriores que de forma dirigida va adquiriendo el paciente. Se hace hincapié en la elaboración de frases y oraciones y de su integración al párrafo y al discurso. Se trabaja sobre la sintaxis y en general sobre las reglas del idioma. Se amplía el vocabulario. Se crean situaciones sin nexo directo con el entorno. Se trabaja sobre la evocación. Mantener una conversación y hablar sobre temas sin la previa explicitación es una de las actividades que el paciente debe conseguir y si se puede dominar.

 

Sexta fase: COMPRENSIÓN CON RUIDO DE FONDO

Se puede contemplar la existencia de esta última fase en la que el paciente debe aprender a manejarse en situaciones especialmente complejas en las que la percepción auditiva debe someterse a un proceso de filtrado del ruido ambiental.  Es la fase más difícil pero a la que muchos pacientes postlocutivos pueden llegar y se les debe animar a intentar alcanzarla poniendo a su disposición todos los recursos sensoriales y cognitivos que dispongan. En esta fase se puede entrenar al paciente con palabras, frases y pequeños textos con ruido de fondo. La comprensión de una conversación de varias personas es lo que representa más dificultad para todos los pacientes y ese es el objetivo final que deben conseguir. Por este motivo, es importante incitarles para que se expongan durante el máximo tiempo posible a situaciones de este tipo para que puedan manejarse cada vez con mayor soltura. En este sentido, se les puede proporcionar un registro  para casa en el que puedan ir seleccionando ellos mismos nuevas situaciones  y ponerse a prueba. Los softwares informáticos también pueden ser de ayuda con los más jóvenes.