Durante las cirugías cerebrales tumorales la identificación de regiones corticales funcionales como las áreas motoras, sensitivas y con más sentido para los logopedas, la del lenguaje, permiten reducir al máximo los posibles daños neurológicos.

La estimulación cortical intraoperatoria con el paciente despierto o técnica del mapeo del lenguaje delimita las áreas lingüísticas para minimizar las posibles secuelas postquirúrgicas.

Las afasias producidas suelen ser menor magnitud al haber preservado (si se ha podido) áreas importantes del lenguaje. La intervención logopédica se torna fundamental sobre todo en la última fase de rehabilitación del lenguaje.