PARA FAVORECER LA COMUNICACIÓN CON LAS PERSONAS

 

La comunicación es un proceso de intercambio de información, ideas, sentimientos y actitudes que se da entre dos o más personas de forma verbal o no verbal. Cuando nos comunicamos con cualquier tipo de persona debemos siempre respetar su dignidad e integridad. En el campo de la logopedia además debemos tener muy presente  qué elementos del sistema comunicativo están alterados o no presentes para favorecer la comunicación y/o lograr restablecerla como objetivos terapéutico. Este post pretende recordarte qué debes atender primero cuando interactuas y te comunicas con cualquier persona  de forma general. El modo de dirigirnos a ellos repercutirá en la calidad de las acciones que posteriormente se lleguen a prestar. También deberemos adecuarnos a las características específicas de cada paciente. (ver pautas de actuación de estimulación del lenguaje ) ( ver pautas de actuación ante la disfemia)

 Crear un clima de confianza para poder comprender sus inquietudes, identificar sus  necesidades y lograr que participe en las acciones que pretendemos desarrollar es el otro paso más para favorecer la comunicación. El ponerse en el lugar del otro, entender y tener capacidad para sentir lo que siente también genera que la persona se abra y nos cuente su experiencia. Hay que tener muy presente como funciona el proceso de comunicación para manejarse en cualquier interacción verbal.

Por otro lado, también es fundamental saber atender las señales comunicativas que la persona nos puede mostrar en un momento determinado. Debemos identificarlas, saber qué quieren indicar y  cómo proseguir nuestra interacción. En este sentido hay que presentar atención a las posibles barreras comunicativas y a la información no verbal. Se considera que la comunicación no verbal complementa en gran medida la función comunicativa y apoya el lenguaje verbal. Cada vez que interactuemos  atenderemos:

http://electronica1202-comunicacionhumana.blogspot.com.es/2015/08/definicion-de-comunicacion.html

Proceso de la comunicación

–  La distancia entre personas. Es fundamental y no hay que olvidar. Varía según el grado de relación o la proximidad física. Hay que entender que las personas se sienten cómodas a una determinada distancia. Si la vulneras puedes conseguir acciones contrarias. Es útil manejarse en distancias de 50 a 120 cm.

Los movimientos del cuerpo también transmiten mucha información. La postura, la mirada, la expresión facial, gestos y el contacto físico pueden darnos a entender predisposición  a la comunicación, implicación, alivio de tensiones y la apertura al espacio vital de cada persona.

Las variaciones no lingüísticas (paralingüísticas) relacionadas con el volumen, el tono, la velocidad y la fluidez también aportan un valor muy considerable a nuestros actos comunicativos.

Barreras debidas al entorno, al emisor o receptor:  el ruido ambiental, lo confortable que sea el espacio o las interrupciones pueden mermar la comunicación; las habilidades de la persona (prejuicios, actitud negativa..) o código empleado ( redundancia, ambigüedad del contenido…) o falta de feedback al emisor por el receptor pueden modificar el mensaje.

Por tanto, de forma general:

– Escogeremos un lugar adecuado para hablar con nuestro interlocutor.

– Escucharemos pacientemente sin presionar a la otra persona.

– Emitiremos mensajes claros y bien articulados.

– Cuidaremos la velocidad, el volumen, la entonación y la fluidez.

– Evitaremos los dobles sentidos y la retórica.

– Atenderemos a las posibles barreras que mermen la calidad de los mensajes.

– Tendremos en cuenta el lenguaje no verbal que tanta información nos puede proporcionar.