PUNTOS CLAVE PARA LA ADQUISICIÓN Y DESARROLLO DEL LENGUAJE. ( Parte 1)

 

El desarrollo de la función lingüística en el niño/a cumple con varios objetivos:

  • Ser el medio de comunicación principal que nos permite intercambiar información a través de un determinado sistema de codificación.
  • Ser el instrumento estructurante del pensamiento. La estructura lógica del lenguaje repercute en la estructuración y organización del pensamiento. Y viceversa.
  • Participar en el control y organización de la acción motriz.
  • Intervenir en el desarrollo de la personalidad y del comportamiento social. Nos permite proyectar las reacciones afectivas, matizar y adaptar las conductas sociales. Nos permite aprender las normas sociales.
  • Ayudar a trasmitir experiencias y cultura.

El lenguaje se aprende de manera natural  y “sin esfuerzo aparente” pero necesita que se den unas condiciones:

  1. Contar con unas bases neurobiológicas bien desarrolladas.
  2. Una estimulación ambiental enriquecida en los intercambios comunicativos.
  3. Y la capacidad de acumular experiencias.

El desarrollo neurobiológico tiene lugar de una manera ordenada y secuencial durante el desarrollo del embrión y el recién nacido. Algunas etapas del desarrollo son uniformes en todos los individuos durante la gestación y con el recién nacido los cambios cerebrales se relacionan con la genética, la biología y la estimulación ambiental. Podemos citar los hitos más importantes en el desarrollo cerebral que abarcan: desde la etapa prenatal donde se da la proliferación, migración celular y el desarrollo del axón y las sinapsis. Hasta la 4ª semana de gestación que se produce el proceso de neurulación y  posteriormente el desarrollo de la corteza cerebral. Hasta la etapa postnatal donde se produce el aumento de la complejidad del sistema nervioso. La mielinización es el proceso más importante de la maduración cerebral, después del nacimiento se da en áreas secundarias o de asociación y en zonas frontales y parietales. Un desarrollo neuronal anómalo puede provocar que las neuronas migren a lugares erróneos o que establezcan conexiones sinápticas inadecuadas. Los factores genéticos determinan el curso del desarrollo neuronal, sin embargo, los factores ambientales ejercen una influencia muy significativa en el desarrollo del sistema nervioso.

Scheibel (1990) determinó la relación entre las capacidades lingüísticas funcionales  y el desarrollo cortical:

  • El desarrollo dendrítico es más pronunciado en la región del opérculo derecho (área motora del lenguaje) que en el izquierdo a los tres meses pero a los seis meses aumentan en zonas de orden superior (asociativas) del hemisferio izquierdo superando al derecho.
  • Los hemisferios se desarrollan siguiendo una pauta desigual durante los cinco años siguientes. A los seis años de edad el área de Broca presenta un desarrollo similar al que tiene en los adultos.
  • A medida que se desarrolla la región frontal izquierda mejora la capacidad del niño de entender la sintaxis y las formas más complejas del lenguaje. La experiencia y la diferenciación funcional son necesarias para que avance el desarrollo de estas áreas.

Existen factores de riesgo que pueden producir anomalías neurobiológicas. Entre los factores prenatales se encuentran el estrés, la desnutrición, la mala salud, el alcohol, los narcóticos etc.. Entre los factores de riesgo postnatales se siguen encontrando las carencias nutricionales (vitaminas), las complicaciones obstétricas, las toxinas ambientales y la falta de estimulación ambiental.

La estimulación ambiental es un factor crítico que afecta al desarrollo cerebral  y a la adquisición de la función lingüística. El desarrollo del lenguaje, la capacidad intelectual y la adaptación social están influidos por el entorno. Un entorno estimulante que interactúa con el niño, le habla y le responde afecta a su buen desarrollo y posterior adaptación. El lenguaje adulto es estructurado, superior, abundante, complejo, correcto y variado que proporciona el mejor soporte a la adquisición del lenguaje infantil. Un lenguaje infantilizado puede ayudar a dar lugar a un retraso simple del lenguaje en el niño pues no le proporciona un modelo superior cada vez, no le corrige y le devuelve los mismos errores. No existe, en definitiva, un feedback positivo. A los familiares, amigos y a algunos  padres, les parece muy gracioso ese habla infantilizada y tienden a imitarlo cada vez que el niño interactúa. Cuando el niño dice “ el toche mío” y los padres le responden…”Sí, atí tienes tu toche.” No le proporcionan el ambiente lingüístico enriquecido adecuado  que deben tener y estos formatos de interacción lingüística restan tiempo de una adquisición y desarrollo correcto del lenguaje.

La acumulación de experiencias está relacionada con las oportunidades de relación de los niños en su entorno social. Es necesario exponer a los niños a situaciones sociales y de relación con otros niños, de  su edad o de otras, también con más mayores y con adultos. La interacción social favorece el aprendizaje de muchos comportamientos (generalmente  buenas aunque las malas también se aprenden) y sobre todo acumula experiencias de uso del lenguaje en distintas situaciones sociales. Utilizamos el lenguaje para conseguir y transmitir información en entornos sociales.