1. MARCO GENERAL DE LA EVALUACIÓN LINGÜÍSTICA

El estudio sobre los procedimientos de identificación del trastorno específico del lenguaje de Vera, J., et. al. (2010) concluye que el 94% de los profesionales encargados en el diagnóstico del TEL considera utilizar como estrategias diagnósticas la observación y los test estandarizados. Por este motivo, y a pesar de todas las evidencias que se están descubriendo en la actualidad nuestra labor como logopedas puede prácticamente ceñirse a esta consideración anterior y enfocar una evaluación lingüística dentro de un proceso por el que a partir de  fases consecutivas se pueda alcanzar el diagnóstico más preciso y para ello utilizar como herramientas la observación y la aplicación de pruebas estandarizadas.

Dentro de la observación se pueden aplicar diferentes protocolos con los que se puede obtener información de las bases madurativas y de los procesos cognitivo-lingüísticos implicados. En un punto posterior detallaremos las pruebas estandarizadas que más validez y fiabilidad nos pueden aportar a nuestros supuestos.

Veamos a continuación un esquema general de todos los aspectos a evaluar y posteriormente se describirá con mayor detalle cada uno de estos aspectos dentro de la fase diagnóstica correspondiente.  En su elaboración se deben atender:

Bases madurativas.

Bases neurofisiológicas.

Bases sensoriales.

Bases anatómicas y funcionales.

Desarrollo cognitivo.

Desarrollo afectivo, emocional y social.

Influencia del medio.

2. Fases del proceso de evaluación.

A continuación se muestra un esquema de las fases que todo proceso diagnóstico debe seguir y en los puntos posteriores se desarrollarán con mayor detalle cada una de las fases en las que de manera práctica el logopeda puede establecer el diagnóstico del TEL. Las cuatro primeras fases del proceso de evaluación serán las más importantes  para el diagnóstico y por este motivo, mayor será la profundización que se hará  del tema dejando en una mera mención las fases restantes ( adaptado de Moreno, 2005)

 

Fase 1:Recogida de Información.

Fase 2: Primera formulación de hipótesis y deducción de enunciados verificables.

Fase 3: Contrastación inicial de hipótesis con la aplicación de técnicas de evaluación.

Fase 4: Resultados

Fase 5: Formulación de hipótesis funcionales para la respuesta al tratamiento

Fase 6: Valoración de resultados. Comunicación.

Fase 7: Seguimiento